El pasado viernes ingresó al Puerto de Concepción del Uruguay el buque Beyond 2, de bandera de las Islas Marshall y proveniente del puerto de Abiyán, en Costa de Marfil. Mientras se están embarcando 20.000 toneladas de madera con destino a la India, se prepara la logística para otra exportación de 16.000 toneladas de harina de soja para el mercado europeo.

Con estas dos nuevas operatorias, el puerto suma 12 exportaciones en lo que va del año 2026, totalizando 73 buques recibidos en los últimos tres años y 1.3 millones de toneladas exportadas desde Concepción del Uruguay.

Al respecto, el presidente del Ente Autárquico Puerto Concepción del Uruguay (EAPCU), Marcos Di Giuseppe, remarcó que «gestionar en la incertidumbre implica el esfuerzo de todos los días para lograr seguir exportando, proteger la infraestructura y dar respuesta al sector privado en sus actividades comerciales. Eso es lo que nos permite no solo exportar, sino también proteger las fuentes de ingreso».

Pese a la creciente del río Uruguay, el puerto continúa operando normalmente en sus muelles 14, 15 y 16, ya que estos sitios se encuentran a una cota de 7.70 metros, casi dos metros sobre el pico máximo de crecida alcanzado en los últimos días frente a Concepción del Uruguay.

La empresa Urcel Argentina es la encargada de la operación completa para este embarque de troncos de pino y eucalipto a granel que tiene como destino el puerto de Kandla, en la costa oeste de la India, uno de los puertos de mayor volumen de carga de ese país.

Para el próximo viernes 14 está programado el ingreso del ultramarino Windermere, de bandera liberiana y que llega desde el puerto de Douala, Camerún. En este caso se cargarán 16.000 toneladas de harina de soja genéticamente no modificada que serán exportadas a Dinamarca por Entre Ríos Crushing y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

«La diversificación de cargas y la sumatoria de mercados internacionales potencia el trabajo portuario, sosteniendo y fortaleciendo una fuente laboral cuyo impacto económico se refleja directamente en la economía de nuestra ciudad, ya que cada uno de estos embarques demanda más de 400 puestos de trabajo directo, a lo que hay que sumar las implicancias indirectas a lo largo de las diferentes cadenas productivas», remarcó Di Giuseppe.